Gallery Wall

gallery wall portada

Hola chicas!!

Hoy les traigo una idea muy copada para decorar, en este caso, alguna pared de tu hogar. La “Gallery Wall” (o pared galería) hace referencia a la superposición de varios cuadros y objetos en un mismo lugar. Gran aliada de la decoración nórdica, tiene sus orígenes allá por el siglo XVIII aunque, en la actualidad, la encontramos en pleno auge de expresión. Puede estar compuesta por frases, fotografías, imágenes, letras, palabras, dibujos. Es arte puro.

Si bien la gallery wall tiene aires desestructurados, es importante tener en cuenta ciertas cuestiones para que no cruce la línea de lo desordenado y desprolijo:

1)- En primer lugar, hay que elegir aquellas imágenes que formarán parte de la galería. Deberán ser cosas representativas, que hablen de una, que nos identifiquen.

2)- Luego, elegir los marcos. Siempre deben seguir una misma línea (vintage, minimalista, boho, etc.). Yo les recomiendo que sea el mismo marco para cada uno de los cuadros. Queda más estético.

3)- ¡FUNDAMENTAL! Marcar en la pared cuál es el lugar que va a ocupar cada uno de los cuadros (con cinta, con lápiz, con papel, como quieran). Hay que tener en cuenta la distancia que habrá entre cada uno de ellos. La misma tiene que ser simétrica para que haya cierto orden en la galería. Además, debemos ubicar un marco como eje central a partir del cual haremos la disposición del resto.

4)- Paso último: ¡a colgar!

Recuerden que algunos pueden estar colocados de forma horizontal, mientras que otros en vertical. Un dato de color: soy de la idea, como se habrán dado cuenta, que la gallery wall debe seguir una única línea que le aporte sentido y cierta estructura. Para ello les recomiendo decidir si las imágenes las quieren todas en blanco y negro, o en color, o con un tono que predomine (ej.: colores pasteles).

Ojalá les guste la idea, y la pongan en marcha. Entretenimiento seguro no va a faltar! Les dejo imágenes que seleccioné para que saquen ideas. DISFRUTEN!

P.

 

 

Flecos: aires muy folk

flecos portada

Amigas virtuales, ¿cómo andan?

Hoy les quiero hablar de lo último en temas de tendencia: las polleras de flecos. Si bien este ítem  hace rato ya que lo vemos en accesorios y prendas (Ej.: las ya requete vistas y nombradas camperas de gamuza), últimamente viene pisando fuerte en las polleras y promete quedarse también en el invierno. Así que, ¡ATENTI! y a animarse a llevar una.

La gamuza y el cuero son los materiales aliados de esta onda muy boho chic. Se destaca por su impronta muy cowboy y, si tu intención es pararte en este estilo, lucir un total look gamuza deberá ser tu elección.

Combinar una pollera con flecos de cuero negro con una camisa de jean queda muy canchero, y corta un poco con la tendencia folk. Otra opción, es lucir esta prenda con remeras con estampa resultando en un outfit más relajado y muy bomba.

Los sombreros constituyen el accesorio hit de esta tendencia que está haciendo furor en las pasarelas internacionales, y comienza a notarse en las marcas nacionales.

Me gusta porque es algo diferente, original, que hace mucho no veíamos. Destaca del resto, y le da una seña particular a tu look. ¿Te animas a ser de las primeras que luzcan este ítem? Aquí les dejo un street style para ver cómo podemos combinar los flecos e inspirarnos un poco más. ENJOY!!!

P.

La previa del cumpleaños

fucsia

Hola chicas!

Les escribo para compartir una sensación que tengo, y que siempre me aparece los días previos a cumplir años. A partir del 2 de enero hasta el 15 (mi cumpleaños) me brota una sensibilidad extrema ante todo, y hacia todos. Estoy como en una ciclotimia diaria que no me deja estar tranquila ni por un ratito. Puedo estar riendo en un momento determinado, y de repente sin motivo (aparente) alguno comenzar a llorar. Es, algo así, como incontrolable.

Hice terapia, continúo haciendo y, sin embargo, no puedo descifrar la razón de porqué me pongo así.

Es mezcla de: nostalgia, melancolía, temores, alegría, angustia, ansiedad, fastidio, añoranza. Como verán, la mayoría de las emociones no parecen ser del todo lindas (no digo negativas porque yo, psicóloga, sé que las emociones malas no existen como tal). Me siento como un remolino emocional imposible de controlar. Tampoco sé si quiero dominarlo (soy de las que considera que hay que sentir lo que se siente, vibrar con la emoción actual, dejar ser).

¿Ven? Así estoy: con la duda todo el tiempo. Son 13 días en los que no sé nada. No sé que quiero, que no quiero, que prefiero, que no prefiero, que me molesta, que no me molesta… y así puedo seguir.

Una vez mi mamá había leído que el cumpleaños es una fecha tan importante por lo que implica y significa (un año más, un cambio, una nueva oportunidad, un nuevo comienzo, un nuevo intento) que coloca a la persona en un lugar de vulnerabilidad plena. Tal vez esta sensibilidad de la cual hablo (prefiero llamarla de esta manera, y no vulnerabilidad) es necesaria para cumplir con paso firme. Cumplir con plena conciencia de lo que está sucediendo. Cumplir con todo el ser. Pero ¡pucha! que es difícil.

Me pregunto:

¿Soy feliz? (pregunta ERROR porque la felicidad son momentos, y lo ideal es que le ganen a los otros). ¿Me siento plena? ¿Me quieren los demás? ¿Les importo? ¿Se acordarán de mi cumple? ¿A dónde quiero llegar? ¿Qué quiero ser? ¿Cumplí mis objetivos? ¿Qué me pasa?

A la vez que me hago todas estas preguntas (al mismo tiempo, y constantemente) no respondo ninguna. Creo que no es el momento, el tiempo ni el lugar para responder preguntas semejantes. Que, ante todo, son vagas, amplias, inexactas. Porque… ¿en algún momento uno se siente realmente pleno? (o siempre busca algo más…). ¿Cumplir todos los objetivos a los 30? (raro…). ¿Qué quiero ser? (¿A qué me estaría refiriendo?) Y así seguimos.

Creo que en momentos de extrema sensibilidad lo mejor que se puede hacer es vibrar con ella, sentirla, vivirla, y dejarla pasar. Así, pronto y sin darnos cuenta, un día desaparece. De hecho, una vez que llega el gran día (mi cumpleaños) y lo disfruto, la gente me saluda, lo celebro, la paso bien… todas estas locurillas así, sin más, se dejan de sentir.

Quisiera saber si a ustedes les pasa algo similar, si comparten estas emociones conmigo, si se sienten identificadas, y si no estoy sola en esto. De no pasarles, cuéntenme si quieren cómo se sienten en la previa de su cumpleaños. Tal vez, me dan una respuesta a mi pregunta.

Besos,

P.