El pasado es tu historia

sanar

Infinitas son las veces que llegan los pacientes a mi consultorio contándome su historia, y cómo esta historia los invade en el presente sin poder escapar de ella. Pacientes que sufren por ese pasado, y por este presente. Pacientes, atrevo a decirme, resignados por la historia vivida que no pueden cambiar, que se repite una y otra vez.

Paredes que encierran historias de dolor, de angustia, de padecer. Historias que no pueden explicar, que no pueden entender, que no quieren aceptar. Pero, al mismo tiempo, historias que siguen viviendo, que siguen contando y que siguen padeciendo. Como diría Rolón: pacientes “padecientes”. Otras tantas veces, son historias que se callan, se niegan, se barren “abajo de la alfombra”, y se hace de cuenta que nunca existieron ni nunca serán. Pero siempre se filtran, con sutileza, en voz baja. Y ahí están, haciendo ruido, molestando, lastimando. Intrusas.

Ocurre que la historia ES. Existe, está ahí, nos hace ser quien somos. Nos define, nos encuadra, nos modela. Son parte intrínseca de uno. Ya sea que la vemos pero no queremos aceptarla, o ya sea que la negamos como si la misma nunca ocurrió, en cualquiera de las dos formas no estamos integrándola a nuestra experiencia, a nuestra psique. La disociamos, no la dejamos ser, la mantenemos a un costado, allí donde no moleste “tanto”. Y esto, amigos míos, es lo peor que podemos hacer.

¿Por qué? Porque no nos permitimos re-significarla. Y, en consecuencia, no nos permitimos cambiar nuestra historia de aquí en adelante. Todo aquello que no aceptamos y, por ende, no integramos a nuestra experiencia no lo podemos sanar. Nunca vamos a poder liberarnos de ese dolor y los resabios de ese dolor salvo que nos conectemos con esa parte dolorosa de nuestra historia y la re-experimentemos. Es nuestra salvación y es el camino que tiene que hacer el alma para la sanación. Caso contrario, nuestra historia y nuestro pasado se repetirá en cada nuevo vínculo, en cada nueva experiencia, en cada nueva relación.

No podemos cambiar lo que ya ocurrió. No podemos hacer nada con el pasado que tenemos. Nuestra historia ya está ahí y forma parte de nuestra línea de tiempo. Pero sí podemos hacer algo con nuestro presente. Sí podemos reconstruir la historia de aquí en adelante. Sí podemos tener una experiencia distinta.

Por eso te digo: integremos, aceptemos, veamos, sintamos, experimentemos. Y enojémonos, peleémonos, lloremos. Liberemos las cargas del dolor. Y resurjamos más enteros, más sanos y más fuertes.

Besos,

P.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s